Si bien puedes tratar de ignorar la realidad y las circunstancias tales como son, no siempre podrá ser indefinidamente.
Cuano se sucede una batalla en la que cada bando opta por el extremo contrario, es evidente que se impondrá el que tenga una probabilidad mayor de éxito, que será de facto, el bando que sea más realista.
De hecho, no es necesario negarse a reconocer que una parte de uno mismo entiende que no se puede renunciar a la ligera cuando deseas algo con fuerza, sin embargo, cuando se presentan pruebas irrefutables que demuestran el error, fruto de añoranzas y sobretodo del gris vacío, profundo e invariable, que el presente refleja, por mucho que trates de no huir.
Permitiéndome aquí citar a un gran amigo, los molinos de viento sólo están en tu cabeza, por tanto, no merece la pena seguir imaginándose posibilidades inciertas cuando se sabe que objetivamente no sucederán, pues no hay voluntad de que sucedan.
Es complicado cuando se presenta una fricción de tal calado en el interior de uno mismo, pero me niego a pensar que todo debe continuar siendo así; para bien o para mal, soy una persona con mucho carácter y mucha personalidad, demasiada como para limitarme a creer que debo conformarme con esperar a nada.
Ya me he cansado de esperar, ahora pasaré a la acción, buscaré donde haya interés y donde no, seguiré de largo.
Mostrando entradas con la etiqueta acción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta acción. Mostrar todas las entradas
jueves, 24 de marzo de 2011
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
