Se repite una y otra vez, la misma sensación de vacío, de aburrimiento, de no poder esperar nada ¡porque no hay nada que esperar
¿Qué deseo?
Que el tiempo se adelante, que pueda dejar atrás esta rutina que me consume, a esa gente que ha convertido mi vida universitaria en un tormento basado en la monotonía perpetua, a la gente que intenta destruir tus sueños, o perjudicarte en la vida cotidiana, a los que se aprovechan de ti porque saben que no harás nada para evitarlo.
Que se acabe ya el quiero y no puedo. "Cuando quieres algo, ve a por ello, pero hazlo antes de que se escape." Siempre esperando a que los demás reaccionemos o hagamos algo, pero nunca sale de la voluntad de los demás hacer algo, ¡siempre esperando!
Que vea por fin algo en la tele que me llame la atención, que vea algo que no esté manchado por la ignominia, la corrupción o la imbecilidad, ¡que aparezca otro confort cultural al que poder huir que no sean solamente los libros o la música!
Que por una vez, la gente sea capaz de mirar más allá de su ombligo, y que sean capaces de entener las consecuencias de los actos, que cuando diga basta, será definitivo y muchos se arrepentirán. Se puede abusar de la paciencia ajena, pero no eternamente.
Sigo deseando que llegue alguien capaz de alegrarme el día, como bien decía Clint Eastwood, y no para que se lie a tiros conmigo, sino que sea capaz de darme una sorpresa agradable, un momento espontáneo que haga valer la pena toda esta monotonía que me asedia día tras día, alguien que ilumine un poco este tono grisaceo que ha decorado mi mente... Alguien que marque por fin las diferencias y lo cambie todo.
Supongo que a veces solamente nos podemos quejar, porque no hay otras opciones. Seguiré esperando y esforzándome por mejorar en el día a día, pese a que el ambiente no es propicio.
Mostrando entradas con la etiqueta rutina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta rutina. Mostrar todas las entradas
miércoles, 4 de mayo de 2011
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
