¡Que gran sensación cuando te das cuenta de que no estabas equivocado, sino que todo se trataba de una cuestión de tiempo!
Es algo genial, porque significa que las preocupaciones que has tenido hasta entonces solamente han sido producto del miedo, de la inseguridad, pero no basadas en algo real. Es el miedo al fracaso el que más peligrosas dudas genera en nuestra mente.
Pero cuando logramos deshacernos de ese inoportuno peso, y nos encontramos con la prueba irrefutable de que estábamos en lo cierto. Es todo un alivio, tal como cuando te quitas un gran peso de encima, porque sabes lo que esperan de ti, sabes lo que esperas de ti mismo, pero pese a todo, las dudas son inevitables. Disipadas, te sientes más liviano, más capaz, más fuerte.
Un fin de semana como este era lo que necesitaba, una auténtica inyección de moral y de autoestima, porque tras días como el de ayer, me siento como si pudiera lograr cualquier cosa.
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domingo, 29 de enero de 2012
lunes, 14 de marzo de 2011
Superávit de autoestima.
Soy consciente de que hay consideraciones sobre mi, algunas sin fundamento, y otras con gran razón, de que por así decirlo, soy una persona con la autoestima muy alta, quizá demasiado alta, rozando ese límite tan difuso e indefinido entre el narcisismo y la autoestima.
Pero ya puestos, prefiero entender que soy una persona que se valora en base a hechos concretos, es decir, no podría, ni quiero, ni pretendo, considerarme superior a todo el mundo, porque eso es más propio de los cautivos por la megalomanía y otras clases de delirios de grandeza, de los cuales no soy adepto.
Intento seguir esa máxima que dice: "siempre hay que intentar ser el mejor, pero nunca creérselo"
En ese sentido, considerarse el mejor, supone a su vez, autolimitarse y autovenerarse, lo primero porque conlleva que al ser el mejor, se considera que se ha llegado al límite o al tope de tus capacidades, y en lo segundo, porque autoadularse es simple y llanamente, patético.
Uno siempre tiene que tratar de demostrar sus dotes y su capacidad, intentando no caer en la terrible tentación de mostrar altivez o prepotencia, tentación que aparece irremediablemente cuando se tienen habilidades de las que los demás carecen o en las que sobresale la media en gran medida, si es así, hay que servir de ejemplo donde mirar, y no al revés, evitando caer en las garras del narcisismo.
Entiendo que no es fácil, yo mismo soy propenso a caer en este defecto cuando recibo críticas, pero con el tiempo, cuando se reciben ataques externos carentes de base o ataques hacia la forma de ser poco fundamentados, me limito a no de hacer alusión a mi capacidad, simplemente la demuestro, y realmente no hay sensación más plancentera que hacer frente a las calumnias mostrando, con la capacidad que uno mismo dispone, a estos sujetos el camino a seguir, e invitándolos a seguirlo, si sus posibilidades lo permiten, claro.
Y esa es la conclusión, siempre hay algo que mejorar y que aprender, y no debe caerse en la facilidad que ofrece devolver el ataque criticando las carencias de los demás, simplemente y si es posible, tomar en consideración las críticas constructivas y desechar el resto, que por lo general, tienen su base en la envidia y en la frustración que las capacidades innatas o aprendidas dedicación y disciplina, generan en algunas personas, como en otras por su parte, generan admiración.
Pero ya puestos, prefiero entender que soy una persona que se valora en base a hechos concretos, es decir, no podría, ni quiero, ni pretendo, considerarme superior a todo el mundo, porque eso es más propio de los cautivos por la megalomanía y otras clases de delirios de grandeza, de los cuales no soy adepto.
Intento seguir esa máxima que dice: "siempre hay que intentar ser el mejor, pero nunca creérselo"
En ese sentido, considerarse el mejor, supone a su vez, autolimitarse y autovenerarse, lo primero porque conlleva que al ser el mejor, se considera que se ha llegado al límite o al tope de tus capacidades, y en lo segundo, porque autoadularse es simple y llanamente, patético.
Uno siempre tiene que tratar de demostrar sus dotes y su capacidad, intentando no caer en la terrible tentación de mostrar altivez o prepotencia, tentación que aparece irremediablemente cuando se tienen habilidades de las que los demás carecen o en las que sobresale la media en gran medida, si es así, hay que servir de ejemplo donde mirar, y no al revés, evitando caer en las garras del narcisismo.
Entiendo que no es fácil, yo mismo soy propenso a caer en este defecto cuando recibo críticas, pero con el tiempo, cuando se reciben ataques externos carentes de base o ataques hacia la forma de ser poco fundamentados, me limito a no de hacer alusión a mi capacidad, simplemente la demuestro, y realmente no hay sensación más plancentera que hacer frente a las calumnias mostrando, con la capacidad que uno mismo dispone, a estos sujetos el camino a seguir, e invitándolos a seguirlo, si sus posibilidades lo permiten, claro.
Y esa es la conclusión, siempre hay algo que mejorar y que aprender, y no debe caerse en la facilidad que ofrece devolver el ataque criticando las carencias de los demás, simplemente y si es posible, tomar en consideración las críticas constructivas y desechar el resto, que por lo general, tienen su base en la envidia y en la frustración que las capacidades innatas o aprendidas dedicación y disciplina, generan en algunas personas, como en otras por su parte, generan admiración.
viernes, 25 de febrero de 2011
Tiempo pasado no presente.
Te quedas mirando hacia tu propio reflejo, cuando de pronto caes en la cuenta de que, ya no pareces la misma persona de hace 3 años, ¡pero es que ni siquiera pareces la misma persona de hace meses!
Miras distintos álbumes de fotografías antiguas, que realmente no lo son tanto, y piensas: "¿De verdad he cambiado tanto? ¿Qué queda de quien fui antaño?"
Y lo único que quedan son recuerdos, vestigios de otras épocas, en las que desconocías lo que significaba el significado real de la empatia, las experiencias estimulantes, las mejores victorias, y las peores derrotas. El significado real de la palabra "vivir". Sin embargo, en el proceso se han olvidado otras cosas, algunas en parte, y otras del todo.
¿Peor o mejor el de ante o ahora? No lo sé, eso solamente lo pueden valorar aquellos que me conozcan, aunque pienso, que todo cambio se lleva a cabo con el fin de mejorar, y el pasado y el presente se parecen como el agua al aceite.
Ahora mismo, eres quien eres, e inevitablemente, mañana no podrás decir lo mismo.
Miras distintos álbumes de fotografías antiguas, que realmente no lo son tanto, y piensas: "¿De verdad he cambiado tanto? ¿Qué queda de quien fui antaño?"
Y lo único que quedan son recuerdos, vestigios de otras épocas, en las que desconocías lo que significaba el significado real de la empatia, las experiencias estimulantes, las mejores victorias, y las peores derrotas. El significado real de la palabra "vivir". Sin embargo, en el proceso se han olvidado otras cosas, algunas en parte, y otras del todo.
¿Peor o mejor el de ante o ahora? No lo sé, eso solamente lo pueden valorar aquellos que me conozcan, aunque pienso, que todo cambio se lleva a cabo con el fin de mejorar, y el pasado y el presente se parecen como el agua al aceite.
Ahora mismo, eres quien eres, e inevitablemente, mañana no podrás decir lo mismo.
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