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miércoles, 28 de marzo de 2012

Cuestiones prácticas.

Curiosamente, en nuestro día a día siempre terminamos por lo general amontonando una gran cantidad de problemas por el mero hecho de no ser prácticos, ni de recurrir al pragmatismo a la hora de tomar decisiones.

Por lo general, solemos dudar demasiado a la hora de tomar una determinación, pensando ya sea en las consecuencias, en otros factores, o simplemente por miedo a fallar, lo cual propicia que el problema concreto prosiga su existencia y se acumule sucesivamente con el siguiente y el siguiente.

Desde una perspectiva personal, siempre me costó durante mucho tiempo acudir a lo práctico en lugar de a lo complicado por miedo a dejar las cosas a medio hacer o por considerar que cada cuestión requiere un tiempo y una dedicación determinada. Pero con los años y las experiencias vividas al final aceptas que lo mejor es establecer tus prioridades, y actuar en base a ellas, pensando en qué es lo más importante y lo que menos, qué requiere más atención, y de qué otras cosas podemos prescindir o ignorar, al menos durante cierto tiempo.

Está claro que en el día a día siempre hay muchas batallas que librar, pero lo más inteligente no es librarlas todos, sino luchar en aquellas que puedes ganar, y en especial, aquellas en las que no tardes demasiado en resolver. Esa es mi reflexión. Tratemos de ser más prácticos.

Muchas gracias.

lunes, 7 de marzo de 2011

Pragmatismo absoluto.

Pragmatismo, proviene del griego "pragma", que significa acción.

Y es en la acción útil, donde reside la clave.

He tardado tiempo en descubrir que no sirve de nada llevarse mal con nadie, no sirve de nada arrepentirse de cosas que no tienen solución, no es útil buscar el enfrentamiento, la vida es mucho más que esos problemas, la vida debe ser felicidad, la búsqueda absoluta de la aplicación práctica de aquellas cosas que son útiles, y estas son las realmente importantes, el resto, son meramente secundarias.

Para mi, no existen valores absolutos, entendiendo que todo se transforma, el devenir es absoluto, todo se modifica, y dentro de ese cambio permanente, nuestro objetivo es adaptarnos y aplicar la utilidad práctica para acabar con los problemas y alcanzar la felicidad.

Pero ahora si que lo veo todo claro, y no sé como me irán las cosas, pero apuesto por la utilidad y la sencillez, la adaptación y la experiencia empírica como camino más próximo hacia la felicidad.