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lunes, 1 de julio de 2013

Hacía demasiado calor.

"Tal vez, ya hacía demasiado calor como para pensárselo.

Puede que también hubiera algo más. Puede que el paso del tiempo calmase las preocupaciones que en otras épocas cargaban su mente. Preocupaciones vacuas.

Nos gusta pensar que hay que ser valientes siempre, el que arriesga no gana y todo eso. Pero está claro que no es lo mismo hablar sobre una canción que cantarla. Puede que ya fuera el momento de dar un paso al frente. Había que correr hacia delante por fin. Era un buen momento para dejarse llevar.

Cuando ya está sucediendo, no puedes pararlo. No debes pararlo. ¿Acaso hay algo mejor que lo que surge por un impulso? ¿Acaso hay algo mejor que la sensación de nace de la adrenalina?

No pensaba. No era necesario.

Hacía demasiado calor como para eso.

El amanecer le saludaba con timidez. No así el calor, que lo perseguía desde que aquel momento en el que se dejó llevar por el instinto, por su intuición. Dedicó una mirada a lo poco que quedaba del cielo nocturno que tanto había presenciado.

Su último pensar antes de que el sueño se adueñara de él fue en la luz oscura de aquello ojos, y una sonrisa que se perdía efímera en su mente.

Ya no tenía miedo. Se había esfumado. Su incertidumbre se había acabado. Ye había perdido mucho tiempo en eso.

Hace demasiado calor, y no iba a perder ni un segundo más."

jueves, 4 de agosto de 2011

Noche de galones.



Anoche fue una noche muy especial



Tuve ocasión de tocar en un gran concierto, junto a una gran
banda de la que siempre me he sentido muy orgulloso de tener al lado en los
escenarios.



Una noche en la que tenía que demostrar, tanto a mi mismo
como a los demás, y así fue.



Quedó demostrado que en esta vida, los hechos, prevalecen
sobre las palabras, por cuanto la gente por lo general tiene tendencia a hablar
con demasiada facilidad, a sobrevalorar, y a infravalorar. Anoche creo que este
grupo dejó muy claro su nivel real de calidad, y porque no decirlo, de nuevo
demostré mi propio nivel, del cual me siento tremendamente orgulloso, e incluso
de mi voz, de la cual dudaba hasta anoche.



No se considere este blog de hoy como una apología de la
chulería o de la prepotencia, no.



Debe considerarse como una apología del trabajo bien hecho,
de la disciplina y de la constancia y ya que estamos, un alegato contra las
habladurías, las fantasmadas de aquellos que presumen de lo que carecen
claramente y de las palabras vacías cuan carentes de valor.



Como conclusión, diré que la noche de ayer me sirvió para
entender dos cosas:



En primer lugar, estoy en una banda con músicos serios y
capaces, donde el trabajo en equipo puede depararnos grandes éxitos en el
futuro.



En segundo lugar, quedan despejadas las dudas sobre mi
propia capacidad como músico, y sobretodo dudas sobre poder lanzar un proyecto que
se fundamente en mis propias habilidades tanto a la guitarra, voz y a la hora de
componer.



Había que sacar los galones, y así se hizo.



Ahora, manos a la obra.



viernes, 18 de febrero de 2011

Adrenalina

No sé porque, pero tengo más ganas que nunca de sentir la emoción y la adrenalina de la noche. ¿A qué se debe?

Tendrá que ver con el desahogo, por librarme del aburrimiento de lo rutinario, de la pereza de cada día sin ezsa sorpresa que necesito, donde no aparece a la vista el objetivo, ¿qué objetivo? Algo que impregne mi vida con un nuevo color, con un nuevo aroma, con nuevas ilusiones.

Hoy más que nunca lo necesito, ¡y hoy voy a descubrir que nuevas me depara el destino!

La luz de la luna reflejará tus andanzas, para bien o para mal.