domingo, 31 de julio de 2016
Lo que fuiste, y lo que eres.
Caretas fuera. O eso debe de pensar el señor Felipe González desde que dejó a un lado los ideales socialistas que ha defendido durante gran parte de su carrera política y que ahora ya parecen haber caído en el olvido.
Sin entrar a valorar los dudosos negocios, su "aburrimiento" en el Consejo de Gas Natural, etc, etc, sus últimas declaraciones revelan lo alejado que están tanto él como otros barones y dinosaurios del Partido Socialista Obrero Español de la realidad. La gente no quiere escuchar tus discursos desde tu yate y tu sobrada situación económica, quieren escuchar a socialistas que defiendan a la gente que más jodida está en este desgraciado país nuestro.
"Hay que dejar gobernar a Rajoy, aunque no lo merezca". Y lo dice tan tranquilo. ¿Por qué, señor González? ¿Tiene algún interés particular porque eso suceda? Lo parece. Puede que tenga algún interés particular en que el PP y su maraña de corrupción, de recortes y de que sigamos en la "buena dirección", pero lo cierto es que nosotros, los militantes de base del PSOE, no pensamos así, en absoluto.
La historia retrata al final las decisiones y a los que las tomaron, tanto buenas como malas, y usted, que evidentemente ya está retratado del todo, no tiene poder de mando por suerte, o al menos algunos pelean para evitar que el PSOE sea aniquilado por gente que es ajena ya totalmente al socialismo. Porque dejar gobernar a la derecha, no es ser socialista, así que espero y deseo el voto en contra en la próxima intentona de Rajoy, y mientras haya opciones de una alternativa, estamos en la obligación de intentarlo, porque es el deber para con los que han votado a este partido.
Fuiste un buen presidente, con aciertos y fallos, pero sin duda ya no recuerdas lo que es la izquierda de la que provienes, y pareces más identificado con los personajes que se han encargado de recortar derechos, presupuestos, pensiones, etc.
Con decepción y resignación, me despido deseando al señor Pedro Sánchez la mayor de la suerte contra los enemigos que tiene más cerca y que se hacen llamar socialistas, como es el caso de mi antiguamente admirado Felipe González.
martes, 3 de mayo de 2016
Inoperancia política
Nunca me he escondido cuando hablo de temas políticos. Soy una persona de izquierdas, si bien hay cosas en las que soy más conservador. Cada uno puede tener planteamientos que no sigan exactamente los preceptos de un partido en su totalidad. En ese punto me encuentro.
Pero escribo hoy en este Blog para referirme al poco nivel de nuestra clase política. Tomemos con referencia la Transición, esa oscura época postfranquismo en la que, pese a todas las diferencias entre los diversos partidos, fueron capaces de ponerse de acuerdo para afrontar los problemas que de verdad importaban. En ese momento, la formación de un Estado Social y democrático de derecho y la redacción de su respectiva Constitución. Altura de miras lo llamo yo.
Precisamente, ese último elemento que he nombrado es el que más escasez tiene ahora mismo. Además del show en que han convertido la política, los egos superan a cualquier otra cosa. Siempre hay que quedar mejor que el rival y tratar de desacreditarlo, aunque ello implique más sufrimiento entre la gente que sufre las consecuencias del desgobierno mundial que nos ha llevado a esta crisis. Digo crisis y no postcrisis, porque aún existe, por mucho de lo que me diga Standard & Poor's, etc.
El postureo es el elemento negativo que ha infectado a nuestra clase política: hacerse la foto, el "y tu más", los espectáculos en el Congreso de los Diputados. Gilipolleces. Ese denominado postureo esconde la inutilidad e inoperancia galopante de nuestros políticos que nada han aprendido de sus antecesores.
Ahora llega otro período de elecciones, que no se sabe a donde llevará, aunque todo apunta al crecimiento del PP... ¿En qué carajo piensa la gente cuando echa su voto en la urna? ¿No tenemos conciencia? A mayor corrupción, mayor intención de voto. Creo que ni Albert Camus podría haber imaginado nada peor. Soy español, canario y orgulloso de ser ambas cosas, pero siento vergüenza de la imagen que damos, que no es digna de un país libre que se ha construido por la lucha de los que ya no están y que derramaron su sangre para que hoy tengamos una Constitución que nos protege, aunque cada vez más adulterada a través de leyes de un Gobierno (¿en funciones?) con un hedor a corrupción y a neofranquismo que tira para atrás.
Las urnas nos dirán algo más. Hasta aquí les escribo desde este rincón mío.
Salud.
lunes, 14 de diciembre de 2015
For a better day.
No hay día en el que me despierte y no piense que las cosas van a salir bien. Puede que después el devenir de las horas cambie o haga mella en el ánimo de uno mismo, pero solamente es algo momentáneo.
¿La vida es una viaje en el que tenemos que pasarlo mal por la presión que nos metan otros, o por el sinsabor de los problemas? Para nada.
Bastante corta es la vida a la par que efímera como para desperdiciarla en cosas innecesarias. La vida es disfrutar, reir, dormir, el sexo, la comida, la fiesta, la amistad, y todas las cosas buenas que hay... No los problemas, a los que evidentemente tenemos que enfrentarnos, pero podemos elegir a los que queremos o no a veces. Y ahí está el meollo de la cuestión de la que trata esta entrada de mi blog.
Al final, uno responde de uno mismo y de sus decisiones. Ante todo, la vida está para compartirla con gente que te acepte como eres, que te respete, y que te valore. Eso sobre todo.
Por eso amigos y amigas, a disfrutar de nuestra vida, que después de todo, son dos días.
miércoles, 2 de diciembre de 2015
Perder el tiempo.
Esta mañana me he pasado varias horas en hacer cosas necesarias para llevar a cabo una serie de inscripciones que al final se han visto frustradas, básicamente porque en la Administración de nuestro país, sea del tipo que sea, siempre hay una excusa para que el contribuyente pague, incluso cuando no debería.
Esto me ha hecho reflexionar sobre la ingente cantidad de tiempo de nuestra vida que desperdiciamos en este tipo de tareas o deberes que muchas veces son infructuosos a la par que inútiles.
Y voy a intentar ponerme una nueva meta al respecto. Se acabaron todas estas tonterías de perder tiempo para nada, en tareas superfluas, y que casi siempre producen frustración. Mejor concentrarse en una cosa o dos, que en veinte, porque como ya dice el famoso dicho: "quien mucho abarca, poco aprieta".
De otra parte, habría que analizar la inutilidad malintencionada de nuestra "eficaz" Administración pública, cuyo principal fin, además de las multas, y sacarnos el máximo posible de dinero, es provocar estas pérdidas de tiempo para socavar el ánimo de la gente a efectuar trámites o tener iniciativa en otros ámbitos. Un aplauso para nuestro ejemplar sistema.
Otro posible ejemplo, sería la tensión que ocurre cuando uno está al volante de un coche. ¿Merece la pena perder el tiempo y coger nervios? No. Pero tal y como está todo planteado es muy difícil o imposible no hacerlo. En eso si me he dado cuenta de lo beneficioso que es ir a pie y andar.
Al final todo es una lucha entre el reloj, estas obligaciones y uno mismo por hacerlo lo mejor posible, sin malgastar nuestro tiempo en tonterías. Francamente una tarea muy difícil...
domingo, 22 de noviembre de 2015
Cuestión de confianza.
De vez en cuando te dirán que te equivocas. Puede que muchos te lo digan, pero al final, todo es cuestión de confianza y de realidad. Los hechos, nunca serán opiniones; son lo que son y punto, y a la postre, son los que te dirán si estás equivocado o no.
Si piensas en que no te saldrán bien las cosas, no te pasarán. Efectivamente. No es suficiente con pensar: debemos actuar.
Creer en nosotros mismos, en nuestras habilidades, sueños y deseos. Eso es lo que realmente importa, porque, si bien suena políticamente incorrecto, dependemos de nosotros mismos, y es lo que importa, no de lo que hagan, piensen o digan los demás.
Y ese es mi pensar, que modestamente comparto en otra noche aburrida desde mi querida isla.
Salud.
domingo, 15 de noviembre de 2015
Palmira - París - Raqqa.
PALMIRA
Abro esta entrada de mi blog, con una imagen para mi muy triste y dura: la destrucción de las ruinas de Palmira por parte de los terroristas de ISIS entre agosto y septiembre de 2015. Se preguntarán el motivo por el que les hago visualizar esta imagen. Es muy sencillo... Es solamente para ilustrar el nuevo tipo de guerra en la que está sumida Europa y EEUU, les guste o no.
Estamos frente a asesinos, que no tienen capacidad de diálogo, gente que no teme a la muerte, porque la buscan de hecho, con tal de hacer daño a los infieles (o a todos los que no creemos en el Islam) por una perversión interpretativa del Corán, que con toda la mala fe posible, se ha hecho para perturbar las mentes de gente desesperada, analfabeta, que caen en la creencia de que después de la muerte, se acabará su sufrimiento.
Estamos frente a gente que odia, que no entiende de otra cosa que odio, muerte y guerra, que no aceptan pensamientos diferentes. Fíjense hasta que punto llega esta secta que es ISIS y el yihadismo (que no el Islam) a destruir monumentos patrimonio de la Humanidad. Los recuerdos de civilizaciones ya extintas y muy anteriores a ellos. Es el icono de lo que pretenden hacer con todos nosotros. Ya sólo por eso, merecen lo peor.
PARÍS
El 13 de noviembre de 2015, será una de las fechas más negras de nuestra historia reciente como europeos, como bien puede serlo el 11 M, entre otras. La barbarie, la frialdad, la maquinación de una matanza de personas inocentes que no merecían morir. No señor, igual que tampoco los inocentes que mueren en Siria, Iraq, o la pobre gente de Nigeria y países colindantes que son forzados a huir de Boko Haram, otro grupo de asesinos del que parece que casi todos nos hemos olvidado. Como de costumbre, África genera una bochornosa indiferencia.
Mucha gente considera que las potencias de Europa, y EEUU tienen la culpa de la situación sociopolítica de Oriente Medio... Y en parte, no les falta razón. Es verdad que Iraq sufrió una guerra injusta, no hay estabilidad, tampoco en el débil gobierno de Afganistán, y ahora actualmente, Siria, Egipto, Libia. No se pueden excusar culpas... Pero no justifica lo que pasó en Francia. Una matanza. Jamás se me olvidará el dolor y la indignación que sentí viendo las noticias esa noche. El asco, odio y rabia por esos malditos asesinos que creen que pueden decidir sobre nuestra vida, sobre nuestra cultura, sobre todos nosotros. Y eso no ocurrirá. Porque estamos todos juntos.
YA ESTÁ BIEN de ocurrencias estúpidas, y/o postureos de cara a la galería, como cierto personaje público que dice que "el terrorismo se combate con libros y no con misiles" NO. El terrorismo yihadista se combate de dos formas:
1. PREVENCIÓN: intentando evitar la adhesión y radicalización de posibles objetivos.
2. ACCIÓN: uso de las armas activamente, ya sea en el terreno, o a través de otros ataques como bien pueden ser aéreos.
Muchos seguirán pensando que la violencia, genera violencia, pero ya no estamos en la posición de decidir "no hacer nada" y obviar. Nos han atacado a todos nosotros y a nuestra libertad. Y a veces tenemos que hacer valer esa libertad con los medios que tenemos.
Sintiendo poner imágenes de tal dureza, me siento en el deber de hacerlo, para no olvidar que esto no es una discrepancia política, ni nada de eso. Es una matanza que exige respuesta.
RAQQA
Y al final, Francia, 48 horas después, pasa a la acción, y empieza a bombardear la "capital" del ISIS o su centro de poder en la región y en Siria. Los objetivos de estos cazas según ha declarado el Ministro de Defensa francés, contra un almacen de armas, y un centro de reclutamiento.
Ahora vendremos con lo mismo de siempre. La violencia genera más violencia, si, cierto. Pero no va a quedar sin respuesta lo del 13 de noviembre. Estamos en guerra, todos nosotros, contra un enemigo letal, traicionero, oculto, y que no dudará en matar a quien sea y en destruir todo lo que haga falta para acabar con nuestra forma de vida.
¿Se imaginan un arma nuclear en manos de semejantes monstruos? No quiero ni pensarlo.
La principal diferencia entre un fanático de estos o cualquiera de nosotros, es que nosotros dudamos en apretar el gatillo: "¿es lo correcto", "no puede ser". En esa perplejidad nuestra, ya nos han matado mil veces.
Es hora de que empiece a solucionar este problema y dejar a un lado otras banalidades o hacerse el loco. Desde hace meses lo venía comentando: algún día van a hacer algo de nuevo. Ese día ya llegó, y ahora nos toca pelear. Espero, de corazón, que no fallezcan muchos inocentes, pero espero y deseo, que el ISIS, DAESH, BOKO HARAM, y esa mierda de basura humana, sufran todo el daño que han causado. No me retracto de lo que digo, porque no me da miedo ser honesto. Quiero que sufran y lo paguen, porque ya han llegado demasiado lejos.
Daesh en árabe es un acrónimo que significa algo así como: "el que aplasta bajo sus pies". Pues bien, ahora ellos serán aplastado por el pie de Occidente, y nuestros muertos vengados.
A fin de cuentas, es lo que me garantiza la libertad de expresión que todavía tenemos en estos lares.
Salud.
jueves, 5 de noviembre de 2015
Una idiosincrasia peligrosa.
Bien. A veces cualquiera puede caer en el "mejor malo conocido que bueno por conocer" porque es algo fácil, sencillo, que no exige esfuerzos extras. Dejar las cosas fluir, y todo eso... O que todo siga igual. Pues bien, me centro en esta característica de nuestra desafortunada idiosincrasia para analizar lo terriblemente cancerígena que resulta.
Cuando todo sigue igual, no hay iniciativa. No hay ganas de mejorar, ni de innovar.
Cuando todo se reparte entre los amiguitos de siempre, en cualquier área, música, cultura, política, todo permanece inamovible, parado, y a la postre oxidado a la par que decadente.
He tenido el infortunio de observar esto mil veces, desde que tengo recuerdo, en este bello archipiélago, en el que importa más el conocido, el amigo, el familiar, que la propia meritocracia,o los criterios de calidad y de transparencia. Ese es el llamado NEPOTISMO. Este es el gran cáncer de nuestra sociedad, y de nuestro país. Esto, es lo que ha llevado a que seamos el ridículo de Europa, y de ahí y de la falta de iniciativa viene el famoso y denigrante término "aplatanados" que tanto se nos suele aplicar a los canarios.
Todos lo hemos visto, lo vemos, y lo veremos cada día en nuestra vida cotidiana. Y uno se cansa. Se cansa de ver a los mismos en los mismos cargos toda la puta vida; se cansa uno de ver como se reparten el pastel los de siempre, sin aportar nada nuevo (música, política, cultura) y me siento en el deber de señalarlo, aunque no guste.
Porque como bien dice un buen amigo, la verdad no es bonita, pero te hará libre.
Y eso es precisamente lo que necesita esta isla, este archipiélago y este país. Aire fresco, y sacar basura, que lleva mucho tiempo lastrando y entorpeciendo. Si, puede que no sirva de nada, pero al menos me siento más realizado denunciando lo que pasa.
Espero que las próximas generaciones, no se queden con lo de siempre; que los próximos empresarios, no se conformen con vender la misma basura una y otra vez, ofreciendo siempre lo mismo; que haya iniciativa, y menos cruzarse de brazos fuera de los locales esperando que los artistas te traigan gente. Que se abogue más por la unidad, y menos piques e individualismos que no le importan a nadie. Que los políticos estén más cerca de las personas, sin caer en el populismo barato y carnavalesco. Otra idiosincrasia es lo que se necesita aquí.
Ya iremos viendo si empezamos a concretar todavía mucho más.
Salud.
viernes, 30 de octubre de 2015
Borrado.
Te dejas caer en una silla, conectas tu ordenador, y tratas de buscar respuestas dentro del mejor laberinto posible, como puede ser, y es la música.
Desconectas del exterior y escuchas una canción como "Climbing up the walls", de esa maravilla que tantos sentimientos ha movido, mueve y moverá, un disco como OK Computer de Radiohead. Todavía recuerdo como la primera vez que escuché esta canción, se me erizaron todo el vello de mi cuerpo, porque, si bien en ese momento no entendía la letra, no necesitaba entender lo que transmitía su música.
Precisamente porque la música es algo que va más allá de lo cognoscible. Cada uno tiene esas canciones que siempre le van a transmitir algo, aunque la escuches mil millones de veces. Hace años escribí algo que ya no recuerdo sobre esta canción... Tal vez mañana lo busque, pues no me gusta ser reiterativo.
Hoy al abrir y empujar el pomo de la puerta de mi casa, sabía que me esperaban unos buenos auriculares y borrarme en la oscuridad de esa música que no a todos gusta, ni que todos comprenden, pero que amo por encima de todo.
Hablaremos más a menudo por aquí.
jueves, 14 de mayo de 2015
No perder de vista el frente.
Hacía demasiado tiempo que no me tomaba unos instantes para retomar mi abandonado blog, y tras varios meses por fin me he decidido.
Casi hemos llegado al ecuador de 2015 sin apenas pestañear. Tal vez el tiempo se haya acelerado, o es que a medida que pasan los años te percatas más del tiempo perdido o mal aprovechado.
El tiempo y el destino son elementos caprichosos, especialmente el segundo, que puede cambiar circunstancias y darle un giro de 180 grados a tu vida, pero pese a eso, uno no debe perder la vista del frente, de sus objetivos, de lo que busca para su futuro y también para su día a día.
No se puede controlar todo, ni debe intentarse despilfarrar el tiempo en ello, pero si nunca olvidar lo mejor para uno mismo. Suena egoísta, pero no lo es tanto: para poder hacer felices a los demás, debemos empezar por hacernos felices a nosotros mismos.
jueves, 4 de diciembre de 2014
Progreso.
Soy de los que piensa que la vida es cuestión de rodearse de las personas adecuadas, de buenas vibraciones y de energías positivas. Y no me refiero a cuestiones de religión ni espirituales, sino a que simplemente, lo que suma te ayuda y lo que no, te resta.
Evidentemente no es fácil, porque dar con estas energías positivas es complicado, dado que son minoría, y más a día de hoy, en una época de crisis y de desconcierto, cuesta más.
Pero hay formas y formas de dar con ello. Y por ejemplo una de ellas es empezar por quitarse lo que no aporta.
Me considero una persona muy afortunada, no tengo quejas al respecto ni las he tenido, viendo como están otros por ahí, sé la suerte que he tenido, pero siempre se dan contrastes, y por mi parte mi gran deseo es desquitarme de esas ondas negativas y luchar por ser mejor.
No hay otra motivación que la de seguir avanzando, y eso implica tomar determinaciones. Y así será.
Caminando hacia el progreso.
lunes, 4 de agosto de 2014
Cuestión de sensaciones.
Hace muy poco que, tras un tiempo relativamente largo, volví a un cine para ver una peli prácticamente escogida al azar. Se llamaba "begin again".
Me sorprendió gratamente como cambió mis pobres expectativas antes de comenzar el film, y al acabar, me di cuenta de que fue una buena inversión de tiempo y de dinero. Los que saben del mundo de la música, y han vivido o viven en él, les llegará bastante, pero al margen de eso, se la recomiendo a todo el mundo.
No hay nada como disfrutar de buenos momentos y buenas sensaciones con personas especiales y diferentes. Son realmente los momentos así en los que se esfuman nuestros problemas momentáneamente, o puede que incluso llegues a dar con la clave para quitarle peso a tu "mochila" emocional llena de lastre inútil.
Es una cuestión de sensaciones, y de conservar a aquellas personas que te transmitan las que son positivas, a través de buenos momentos, a través de la risa, o de cualquier otra forma.
:)
sábado, 12 de julio de 2014
Enseñanza.
La vida te enseña de muchas maneras, normalmente por las malas, porque así es como mejor se nos graban las lecciones a los seres humanos.
No importa el momento en el que esto ocurra, porque puede pillarte en el mejor o en el peor momento.
En esta ocasión, es la aplicación total e inequívoca del refrán tan popular "que cada palo aguante su vela". La sensación de bienestar con otras personas, la fraternidad, etc, son únicamente condiciones favorables temporales, y digo temporales porque en algún momento se irán repentinamente, quedando totalmente desamparado si no eres previsor.
¿Cómo se puede ser previsor? No sabría decirlo, probablemente no teniendo corazón y actuando fríamente cuan ordenador. Una persona muy sabia me dijo una vez que no es suficiente haber hecho 99 cosas bien, si la 100 la hacías mal o consideraban que no lo has hecho bien. Bingo, porque así es: desde que falles, u otras causas se pongan en tu contra, estarás contra las cuerdas precisamente por ser confiado, esperar ayuda, etc.
La solución práctica es tener siempre los cabos bien atados y nunca fiarte del todo, porque siempre habrá algo al acecho esperando a que bajes la guardia.
Que cada palo aguante su vela, porque si no, nadie lo hará por ti.
sábado, 12 de abril de 2014
Pensamientos de madrugada. (Popurrí)
No todo el mundo tiene licencia para quejarse. Y ciertamente nadie puede negar que lo hace con mayor o menor frecuencia.
Al final siempre nos acabamos quejando en mayor o menor medida, y te viene a la mente que siempre habrá gente que lo está pasando peor que tu. Pero no es suficiente para dejar de protestar.
En una época como esta, y en un contexto como este, protestar o quejarse no es nada nuevo para nadie, pero no se llega a ningún sitio con palabras vacías. Al final solamente repercuten en tu vida las acciones sin red, de esas a cara o cruz, todo o nada.
La diferencia entre el éxito y el fracaso.
Y en este momento de desinpiración, cierro los ojos, imagino lo que quiero, y aprieto los puños esperando con toda la fe que me queda en que siempre habrá un motivo por el que luchar y salir adelante.
No vivo en el número siete, ni en calle melancolía, pero a veces desearía ser capaz de girar todo a mi alrededor.
Es muy fácil bajar y muy difícil volver a subir, pero jamás dejaré de salir hacia la superficie.
miércoles, 12 de febrero de 2014
Coherencia.
Otra vez he vuelto a dejar mi blog durante meses sin escribir, y ya era hora de retomar este espacio que utilizo para "desahogar" mis inquietudes.
Esta mañana tras despertarme y ponerme con mi rutina diaria, tuve tiempo de ponerme a pensar en lo importante que es ser congruente en la vida. De eso depende la credibilidad en todos los sentidos, en cada momento.
La obstinación, o empecinamiento en una misma dirección, que bien puede ser errónea o acertada, puede definirse como defecto o virtud según el prisma desde el que se mire. A mi me gusta pensar que es una virtud. Luchar por aquello que crees de verdad, aunque erróneo, tiene un gran mérito. Especificando más todavía, la lealtad hacia algo o hacia alguien, tiene mucho más valor.
La tradición marinera dice que el capitán es el último en abandonar la nave, y esa frase es pura obstinación, pura lealtad, pura coherencia.
Y hoy día escasea alarmantemente, por desgracia.
Moverse al son de los vientos que cambian aleatoria y caprichosamente es fácil; permanecer erguido y fijo en una cosa no. Cuando no mantienes la coherencia, pierdes la credibilidad, y es entonces cuando la veleta deja de ser solamente un ejemplo práctico.
El precio de la coherencia es a veces demasiado caro, y el de la lealtad, igual o mayor. Por eso, aplaudo a aquellos y aquellas que al margen de valoraciones, deciden permanecer rectos en una decisión con todo lo que supone.
No se puede estar entre dos aguas siempre: hay que decidir. Ser coherente o no, es lo que marca la diferencia, y los que mejor pueden hablar de ti, son tus propios actos para saber si lo eres o no.
Muchas gracias.
sábado, 28 de diciembre de 2013
No more half measures.
2013 ha sido un año diferente.
Comenzó desde el primer día con nuevas ilusiones, que con el paso del tiempo fueron apagándose ante la sombra de la duda, la indecisión y en algunos momentos la pereza o el mero conformismo.
Quizás ha sido un año donde el tiempo se me ha escapado de las manos en todos los sentidos, sin darme cuenta de ello. Tiempo perdido, pero experiencias ganadas; las que siempre se quedan en tu cabeza grabadas.
En el ámbito musical que es a lo que me dedico además de los estudios, tal vez no haya sido tan rico y productivo como esperaba que fuera, porque es difícil luchar contra circunstancias sobrevenidas. Una vez más el tiempo se marchó deprisa. El año que viene puede que sea el momento de decidirse en muchos aspectos, y la música no es ajena a esto.
Este nuevo año lo recibo con muchos objetivos a lograr y algún otro sueño por cumplir, pero lo fundamental está en no caer en los errores ya cometidos. Citando al gran Mike Ehrmantraut (personaje de Breaking Bad, serie que me ha marcado) "se acabaron las medias tintas".
Y su significado no es otro que el de seguir luchando por aprovechar cada momento sin pararse a dudar demasiado, el tiempo no espera por nadie, e intentaré no perderlo más de lo necesario.
Hasta aquí llega mi reflexión personal de este año que se acaba. Muchas felicidades y suerte para todos en este 2014 tan próximo y recordad:
The best is yet to come!
domingo, 3 de noviembre de 2013
Voluntades.
En ocasiones, no es suficiente querer para poder.
La voluntad, que siempre viene a ser el mecanismo básico para conseguir cualquier cosa en nuestra vida, puede bastar para casi todo. Al final, el famoso "quien la sigue la consigue" aunque se carezca de los medios, puede plasmarse de verdad.
Pero no es suficiente en otro momentos o circunstancias.
No siempre va a depender de nosotros lograr lo que queremos. Supeditarse a la voluntad o deseo ajeno es inevitable en ocasiones para bien y para mal, y está claro que por mucho ánimo que se le eche a un proyecto, o una idea, o sencillamente a una relación de cualquier tipo, no marchará por la sencilla e inequívoca regla de "dos no están si uno no quiere". Aplicación múltiple para una cantidad innumerable de situaciones.
Pero al margen de esto, pienso que no debemos obcecarnos en estrellarnos contra una puerta que no sabemos si se abrirá, porque es posible que no sea la correcta.
Soy muy propenso a realizar analogías o símiles a la hora de escribir, y en esta ocasión, finalizo esta entrada con esta de carácter futbolístico:
"Lo importante no es fallar goles, lo que importa es ser capaz de generar oportunidades, porque al final tarde o temprano, marcarás".
Muchas gracias.
martes, 10 de septiembre de 2013
Una nueva etapa.
Ya va siendo hora de desempolvar este viejo blog mío en el que tantas horas he invertido exponiendo mi pensar y mi sentir.
Vuelve el mes de septiembre, y han cambiado tantas cosas... Ha sido un verano extraño, que se ha marchado sin apenas percatarme de ello. Buenos momentos, malos momentos, algunas decepciones y bastantes alegrías.
El tiempo y las experiencias, sin importar su carácter positivo o negativo, te hacen crecer como persona, y no he perdido la ocasión de seguir haciéndolo.
Vivir "sólo" te da mucho tiempo para pensar y para reflexionar, y si hay algo en claro que he podido sacar, es que cuando algo no sale natural, no debe forzarse. Aunque duela, aunque la abnegación te carcoma por dentro, es preferible a estrellarse una y otra vez contra un muro sencillamente inexpugnable. La vida es demasiado corta, y no la valoramos tanto como deberíamos.
Se te escapó ese tren... ¿y qué más da? ¿Merece la pena correr detrás de uno que no podrás alcanzar jamás, o esperamos a que llegue el próximo? Porque está claro: siempre llegarán más. Algunos no tendrán mucho que recorrer ni mucho paisaje que mostrar, pero puede que en algún lugar, esté esperando ese que te lleve al mejor de los destinos posibles: la felicidad.
Empieza una nueva etapa en mi vida. Una nueva vida tal vez, en muchos sentidos, y aquí seguiré esperando, creciendo como persona cada día y aprendiendo de los miles de errores que cometa cada día.
Y esta es mi reflexión: no perdáis el tiempo inútilmente. Muchas gracias.
lunes, 15 de julio de 2013
Desierto (I)
lunes, 8 de julio de 2013
Escapar, o no escapar.
"Cuando la noche se apagó, seguía sin entenderlo.
Durante muchos años había imaginado el transcurso de una vida sencilla en lugar donde nació. La felicidad basada en la sencillez junto a las personas importantes.
Pero como ya se sabe, los planes se deshacen como la arena entre nuestros dedos antes de lo que imaginamos.
Ahora, sólo deseaba escapar.
A medida que avanzaba hacia su hogar, menos sentía que estaba en el lugar apropiado. Tal vez la tortilla se hubiera dado la vuelta demasiadas veces.
No encontraba ese confort y esa calidez vital imaginadas en los tiempos en los que todavía ignoraba la naturaleza real del mundo. No encontraba con quien enfrentarse a sus temores. Alguien con quien escapar. O tal vez si. No había manera de saberlo en aquel momento.
Se detuvo frente a las proximidades de un puente que atravesaba lo que antaño era un pequeño riachuelo que se volvía caudaloso durante el invierno. Extrajo de su funda una veterana guitarra, se encaramó a la valla que evitaba una caída de altura considerable. Tocar le ayudaba a pensar.
Arrancó varios arpegios del instrumento mientras el amanecer se cernía sobre él. Aquel ser solitario se había aficionado a contemplar la salida del sol.
Había tomado una nueva decisión. No era un mal comienzo."
miércoles, 3 de julio de 2013
Aguardando el momento.
En su mente la respuesta parecía cobrar forma: la envidia, o mejor dicho, una mezcla de envidia y admiración. Deseaban los logros conseguidos; tener el poder de decisión que tenía, así como sus éxitos. Intentaban arrebatarle incluso a sus ex-amantes en secreto, como si con ello estuvieran más cerca de su posición o de hacerle daño. Detestaban tener que estar al cobijo de su sombra para que pudieran sentirse importantes y tener opciones a conseguir otros privilegios.
No era un monarca estúpido o inocente. Sabía de historias de vasallos traidores que habían asesinado o usurpado el trono de sus señores. Algunos se atrevían a intentarlo hasta durante una cena. Ansiaban usurpar tronos que se habían ganado con trabajo y esfuerzo, no por herencia.
Tras su sonrisa sentado en la mesa, se ocultaba la rabia, la decepción, y el pesar por no entender de donde surgía aquella envidia absurda que con sus regalos y gestos había intentado convertir en una lealtad sincera.





