Mostrando entradas con la etiqueta Voluntad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Voluntad. Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de noviembre de 2013

Voluntades.

En ocasiones, no es suficiente querer para poder.

La voluntad, que siempre viene a ser el mecanismo básico para conseguir cualquier cosa en nuestra vida, puede bastar para casi todo. Al final, el famoso "quien la sigue la consigue" aunque se carezca de los medios, puede plasmarse de verdad.

Pero no es suficiente en otro momentos o circunstancias.

No siempre va a depender de nosotros lograr lo que queremos. Supeditarse a la voluntad o deseo ajeno es inevitable en ocasiones para bien y para mal, y está claro que por mucho ánimo que se le eche a un proyecto, o una idea, o sencillamente a una relación de cualquier tipo, no marchará por la sencilla e inequívoca regla de "dos no están si uno no quiere". Aplicación múltiple para una cantidad innumerable de situaciones.

Pero al margen de esto, pienso que no debemos obcecarnos en estrellarnos contra una puerta que no sabemos si se abrirá, porque es posible que no sea la correcta.

Soy muy propenso a realizar analogías o símiles a la hora de escribir, y en esta ocasión, finalizo esta entrada con esta de carácter futbolístico:

"Lo importante no es fallar goles, lo que importa es ser capaz de generar oportunidades, porque al final tarde o temprano, marcarás".

Muchas gracias.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Mil veces.

"Quizás otros acierten de entrada; lo que es yo, no acierto sino después de diez tentativas. Quizás otros acierten después de diez tentativas; yo, después de mil."

Como bien quiso decir con esta reflexión el pensador chino Confucio, lo que cuenta realmente no es el acierto, sino la voluntad de lograrlo, pese a fallar una y otra vez. Es lo que marca la diferencia, o como otros pensadores dijeron, la voluntad, mal o bien encaminada, lo que hace marchar al mundo.

Ratifico por experiencia propia las palabras de Confucio por experiencia empíricamente demostrada, pues conozco bien lo que significa fallar y levantarse una y otra vez, pero mi voluntad sigue firme, a veces puesta a prueba por las dudas, la pereza, o el conformismo.

Como todo en la vida, se requiere de una fuente de energía para alimentar nuestra voluntad, algo que nos permita seguir pese a fallar mil veces. ¿Cómo llamar a dicho poder? ¿Sueños? ¿Libertad? ¿Amor? Cualquiera de estas palabras serían válidas, y es probable que se quedasen cortas tratando de describir esa energía.

Lo que subyace debajo de nuestra voluntad, es nuestro propio espíritu, nuestra esencia, nuestro ser.

La vida nos pone a prueba, constantemente, y puede que pasen días y días si ver luz, asediado por una tediosa espera. Pero en esos momentos recuerdas el motivo por el que te muestras inpertérrito. Recuerdas una noche especial, y momentos únicos. Recuerdas tu sueño. Recuerdas lo que quieres.

Te sientes capaz de levantarte no mil, sino un millón de veces.

miércoles, 4 de enero de 2012

Año nuevo, buenas vibraciones.

Solamente han pasado cuatro días desde que comenzó el año, y en el fondo de mi ser, se que todo ha cambiado.

Atrás han quedado los días de la pereza, la parsimonía y los tiempos en los que la angustia invadía mi mente con facilidad. En estos cuatro días, he hecho más cosas de las que no hubiera hecho en semanas del año pasado.

Realmente es un momento del que sentirse orgulloso. Poco a poco, las cosas han salido bien, y esta vez, los planes no se han ido a pique como ocurrió antaño, si bien es evidente que no todas las espectativas se verán cumplidas, de momento, las cosas marchan bien.

Sin duda, pienso que todo se debe a un cambio radical de actitud frente a los acontecimientos. Me gusta reiterarlo, porque lo considero de gran importancia, a fin de cuentas, todo el poder está en nuestra mente, que a su vez se traduce en nuestra voluntad. Si contamos con la motivación necesaria, nuestra voluntad será de hierro y conseguiremos lo que nos propongamos.

Tengo muchos objetivos en la cabeza, pero que pueden resumirse bien con los dedos de una mano. Progresar como músico, hasta conseguir un nivel excepcional, completar el curso académico con éxito, lograr la plaza de trabajo a través de las oposiciones, conseguir el estado físico que siempre quise, y finalmente, encontrar por fin a esa persona con la que compartir mi vida.

Ahora mismo, todos van en marcha y a buen ritmo, más que nunca. Estoy ante un momento en el que puedo permitirme ser optimista, incluso tanto como para pensar que los conseguiré todos antes de lo que hace tiempo llegué a pensar.

No hay duda de que habrá que esforzarse, y trabajar duro, sufrir, resistir, pero al final, la voluntad se impone ante la adversidad, el bien, sobre el mal, y después de todo, puede que por fin me sienta realizado.

O por lo menos hasta que sienta la necesidad de seguir expandiéndome y conquistando nuevos retos. Aunque de momento, los que hay, si que son auténticos retos.

miércoles, 26 de enero de 2011

¡Prueba de voluntad!

Si, por desgracia (o afortunadamente) siempre llega ese momento en el que uno tiene que tirar de las riendas de su destino para evitar que la propia existencia se despeñe por un barranco...Ese instante en que observar como el precipicio que antes parecía tan lejano ya se ve con claridad en el horizonte.

Muchas veces se ha fracasado, eso es cierto, siempre ha costado mucho llevar a cabo una tarea con la suficiente constancia y disciplina como para que finalmente conceda los frutos adecuados al esfuerzo empleado..

Todo depende de ese único factor decisivo, lo que diferencia la decadencia más absoluta del éxito y del auge como persona:

La voluntad.

Se avecinan pruebas cada vez más difíciles, que marcarán si realmente estamos ante el borde del precipicio, o el comienzo de una etapa de esplendor que nunca antes habíamos vivido..

La voluntad de triunfar, de avanzar, la voluntad de prosperar, la voluntad de amar...

Esta palabra es la que diferencia entre jugar en primera división, un ser un equipo acabado de segunda. Demostremos que somos de primera ;)

Hice una promesa, y la voy a cumplir.